16 de Agosto
Ambos estaban ya en preparatoria, ella en una preparatoria abierta y el en una privada; no se habían visto desde que habían salido de la secundaria. Ella tomo el teléfono y marco el 55432783.
Biip… biip… ese sonido de espera… biip… que nerviosa me siento… biip… ¡oh! Ya contesto; Hola… si, soy yo, ¿como estas?... bien también, gracias… y ¿como te fue en vacaciones?... ¡que padre!... bien, bueno yo no salí de la ciudad, pero salí con mis amigos… oye, te hablaba para ver si nos podríamos ver, la verdad te extraño mucho… ¿enserio?... y ¿porque no habías llamado antes?... perfecto, entonces nos vemos el 16, en el parque de siempre… bueno, adiós… igual yo… adiós. Pensé que nunca tendría el valor de marcar su numero, y mucho menos para verlo; esta sensación de mariposas en el estomago junto con la sonrisa estúpida, volteo a ver el calendario, faltan 10 días para volverlo a ver y un mes para mi cumpleaños.
Durante los siguientes días, el le mandaba mensaje a ella: “cuento los días par verte de nuevo”, “te quiero mucho, mi niña hermosa”, “falta poco para que nos volvamos a ver”, “te extraño” y muchos mensajes parecidos, ella al leerlos solo sonreía y anhelaba mas la llegada del 16 de agosto.
Ella, una niña de 14 años; cabello oscuro y largo, ojos negros, piel tersa; su inocencia se notaba en su mirada, su alegría en su risa, su timidez en sus palabras. El, de 16 años; cabello corto, ojos cafés, estatura alta, aparentaba protección y seguridad. El 16 de agosto había llegado, el reloj marcaba las 2:00 de la tarde, ambos salían de clases para dirigirse al parque, el se dirigió hacia un puesto de flores y compro unas rosas, las más hermosas.
Comprare esas rosas, son perfectas para el día de hoy… muchas gracias señora. Ahora me dirijo al parque, y al verla le diré lo mucho que la eh extrañado y lo mucho que la quiero. Caminaremos por el parque y hablaremos de lo que será perfecto. Son las 2:45 estoy sentado bajo el árbol de siempre, ella no ha llegado aun… son las tres de la tarde y ella aun no llega, será que no vend… ¡ahí viene! Se ve hermosa.
¡Dios mío! Ahí esta, que nerviosa me siento, camino y lo saludo “hola ¿como estas?” me ha contestado que se encuentra bien y que hoy me veo hermosa; empiezo a sentir mariposas en el estomago, dicen que cuando te sientes así es porque estas enamorado; trae flores, que hermoso detalle, lo abrazare y le diré que lo eh extrañado mucho.
Te tengo una sorpresa; le entrego las flores y ella me sonríe y me ha dicho que le han gustado mucho; me abraza y la abrazo, ella me ha dicho al oído que me extrañaba; le contesto “yo también te eh extrañado mucho, tu eres la persona con la cual quiero estar, tu eres mi niña” se sonroja y le doy un beso con el miedo de que me rechace, que alegría siento ella me corresponde.
Han caminado y conversado de sus sentimientos; el ha dicho que le tiene un regalo muy especial, pero que lo había olvidado en su casa; ambos se dirigen a la casa de el, solo quedaba a unas cuadras de aquel parque, han llegado y entran, ella se dirige a la sala, el le dice que en un momento baja, ella espera y observaba todas las figuritas de cerámica que adornaban la casa. Han pasado ya 20 minutos, ella sube a ver por que tarda.
Las figuritas son de bailarinas de ballet, de cachorros o patos, ya han pasado 20 minutos, ¿porqué tardara tanto?, me dirijo hacia el pasillo y subo las escaleras mientras digo su nombre en voz alta para que se asome o baje, llego al descanso y veo una fotografía de toda su familia, parecen estar en un parque, supongo estaban festejando a su hermano, continuo subiendo y llego al pasillo donde hay 5 recamaras, 3 de ellas con las puertas cerradas; una de ellas esta abierta, pero ese es un baño; me acerco a la otra puerta; esta entreabierta, toco, abro por completo y entro, lo veo y le digo “¿porqué tardas tanto?” no me contesta, pero observo en su mirada algo que es diferente, el silencio en la habitación y… pero que palabras tan hermosas me ha dicho, corro hacia el y lo abrazo, me pide un beso y yo se lo doy.
Escuche que grito mi nombre, esperare a que suba, al verla entrar, vi lo hermosa que es, pienso que ella es totalmente mía, me ha preguntado el porque de mi tardanza, no contesto; noto en su mirada un poco de miedo; el silencio se apodera de la habitación, pienso en que decirle para que estemos juntos, y empiezo a decir “eres realmente hermosa, tus ojos son la luz de mi obscuridad, tu risa es el sonido de mi silencio, tu sonrisa la alegría de mis penas y tu eres mi vida entera”; ella corre y me abraza; le pido que me de un beso para sellar este gran amor, ella me lo da; abrazo con fuerza su cuerpo, muerdo sus labios con delicadeza para no espantarla, ella es muy inocente y se aleja; no la quiero dejar ir. Ella me ha dicho que tiene que regresar a casa; la miro y la agarro de la mano, jalo su cuerpo hacia el mío, y ella se ha zafado, solo pienso en que sea mía y de nadie mas.
Después del beso que me ha pedido, me abraza con fuerza, me da un beso, muerde mis labios con delicadeza, pero me da miedo y me alejo, y le digo “tengo que regresar a mi casa” me observa y agarra mi mano, jala fuertemente hacia su cuerpo, me vuelve a abrazar, pero esta vez me lastimando, me zafo eh intento acercarme a la puerta, agarra mi brazo y jala fuertemente, me avienta un poco; escucho como la puerta se cierra, volteo y le digo con los ojos llenos de miedo “ya me quiero ir”. Se esta acercando; me toma de los brazos y de nuevo me acerca a su cuerpo, me intenta besar y volteo la cara, agarra mi rostro y con fuerza lo voltea para besarme, me resisto e intento zafarme, ¡no puedo!; me agarra con mas fuerza; siento sus dedos clavándose en mis brazos, pienso y se que mañana tendré que esconder los moretones; sus manos intentan buscar otra parte de mi cuerpo, me da asco y miedo, no se de donde, ni como pero tengo fuerza y lo aviento; corro hacia la puerta, giro la perilla, la abro y corro por el pasillo, intento escapar; paso por el baño, y las otras 3 recamaras que aun seguían cerradas, llego a las escaleras, bajo corriendo y llego al descanso, algo me impide seguir, algo me ah tomado del brazo, volteo y es el, intento zafarme y el suelta un golpe hacia mi abdomen que me deja tirada en el piso; antes de ver su rostro veo de nuevo aquella fotografía; una lagrima rueda por mi mejilla; intento pararme y el empieza a golpear y a patear, se inca y me toma del cabello, me fuerza a un beso y volteo la cara, levanta la mano en forma de amenaza; cierro los ojos pienso en que me golpeara el rostro y me dolerá; pero no es así, empieza a acariciar lentamente mi rostro; lo aviento con las manos y pies, me paro y bajo las escaleras pero me alcanza y me empuja, ruedo por los 8 escalones que faltaban por bajar; no me puedo parar, el cuerpo me duele, abro los ojos, el esta enzima de mi, busca la manera de que no me mueva, se para y patea mi espalda, luego las piernas; de nuevo esta enzima en mi y me agarra de tal forma que ya no me puedo mover, mis lagrimas ruedan por mi rostro; levanta mi blusa y yo solo grito “¡no, por favor no lo hagas, déjame!” levanta su mano de nuevo en forma de amenaza, esta vez ha soltado dos golpes, que me hace voltear el rostro, siento ardor en las mejillas, empieza a lamer cual perro todo mi cuerpo, quiero vomitar; intento zafarme, pero el dolor que siento no me permite mover, todo el cuerpo me duele, intento dar patadas, pero suelta un golpe mas; siento sus manos bajando por mi cadera, desabrocha el botón de su pantalón, baja el cierre del mío y lucha por quitármelo; muevo mis piernas e intento patearlo; pero de nuevo siento su mano en mi rostro y su otra mano en mi garganta asfixiándome, ya casi no me puedo mover, solo escucho mi llanto, y su voz diciendo “tu eres mía y te amo”, “cállate deja de moverte o tendré que golpearte de nuevo”, “te amo”, “tienes que estar conmigo por que eres mi niña”.
Entre gritos y golpes ella perdía toda luz en su interior, el le arrebataba la inocencia, destruyo sus ilusiones y su corazón lo destrozo; todo termino y solo se escuchaba el llanto de ella.
Perdí el control cuando vi en su rostro que no quería estar conmigo; no podía dejar que se fuera así, ella tenia que ser mía; y fue mía. Me levante, subí mi pantalón y le ordene que se vistiera para que la llevara a casa, veo sus lagrimas rodar por sus mejillas, con mucho esfuerzo se sube sus calzones y su pantalón, casi no se puede mover, la he lastimado mucho; me acerco para ayudarle y ella me rechaza; busco las llaves de la casa y del coche para poder irnos. Mientras ella se viste, yo encontré las llaves; ella aun sigue en el suelo, levántate le digo, ella voltea a verme con ojos de odio y dolor, me vuelvo acercar para ayudarle y me ha vuelto a rechazar; se para con esfuerzos y no voltea verme; me siento mal por lo que acabo de hacer, me siento un animal, quiero abrazarla y decirle lo mucho que lo siento, quiero regresar el tiempo. Un pensamiento llega a mi mente, no puedo dejar que alguien se entere de lo que acaba de pasar, pienso en que hacer para que no diga nada, me acerco y le digo “no puedes decir nada a nadie, si tu dices algo te vuelve a pasar lo mismo, no olvides que te conozco mejor que nadie así que no digas nada”. Me siento una bestia al decirle eso, pero así solo quedará como un mal recuerdo.
Ambos subieron al coche y se dirigieron a la casa ella, durante el camino ella solo callaba y el le recordaba el porque no podría decir nada, ella solo lloraba en silencio y dejaba caer sus lagrimas por sus mejillas; al llegar a la casa de ella, el la acompaño a la puerta, se despidió recordándole que no tenia que decir nada y con un beso forzado.
Entro a la casa, por surte no hay nadie, así no me verán con los golpes, llego a la sala y me ha costado mucho esfuerzo, veo como se aleja el coche, subo las escaleras, casi no puedo caminar, todo me duele, todo me arde; llego por fin a mi recamara, dejo mi bolso, agarro mi toalla y camino hacia el baño, entro y abro la regadera, el agua empieza a caer, espero a que se caliente, mientras me desvisto frente al espejo, me cuesta mucho trabajo quitarme toda la ropa, desnuda frente al espejo puedo observar las manchas rojas y moradas que adornan mi cuerpo, la sangre que hay entre mis piernas y el rimel corrido en mis ojos por las lagrimas, entro a la regadera y me quedo bajo el agua, empiezo a llorar y quisiera quitar toda mi piel, para así quitar todo el asco que me doy, tengo que salir rápidamente de la regadera hacia la taza del baño, el asco que me doy me hace vomitar dos veces, vuelvo a la regadera y empiezo a tallarme con tanta fuerza que me lastime yo misma sin querer, quiero quitarme la piel, simplemente ¡me doy asco!, termino de bañarme me eh tardado 2 horas, salgo del baño y aun no hay nadie en casa, son las 9 de la noche del 16 de agosto, me pongo mi pijama, en mi rostro hay marcas que con un poco de maquillaje las cubro así nadie lo notara, preparo la cama para dormir, me acuesto y me arropo; cuando llegue mi familia me verán dormida y así no notaran que estoy lastimada; me acuesto con el deseo de no despertar jamás. Nunca me duermo a estar hora, pero hoy 16 de agosto, dormiré temprano.
FIN
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